Poco y nada se sabe respecto de quien fue el Sr. Pedro Leopoldo Carrera, que nació en 1914 y falleció en 1962. Sin lugar a dudas, fue el más grande deportista que dio Tres Arroyos a lo largo de toda su historia, siendo el mejor jugador de billar del mundo. Ganó 5 campeonatos mundiales de billar y logró el récord de carambolas libres, que registró ante escribano público en el Café Bar Colón, ubicado sobre la avenida Moreno, después de 12 horas de no errar una tacada. No de carambola, el nombre de “Carrerita” está impreso a fuego en las páginas más gloriosas de la historia local. No sólo fue un ganador sobre el paño verde, también lo fue en la vida. Transcurrió sus días de impecable smoking, moño y clavel en la solapa. Peinado hacia atrás y a la gomina, fiel a la moda de la época. Con el billar se encontró de la mano de sus amigos, en el Café La Angelita, que estaba ubicado en Suipacha y Mitre. El propietario del lugar, Juan Fernández, era un bonachón que permitía que los pibes jugaran a las carambolas sobre el paño verde. La proyección en el juego la obtuvo en el Café Bar Colón. Fue en este lugar, primero ubicado en la calle de homónimo nombre y luego, ya en el tiempo de Carrera, sobre la avenida Moreno, que ganó juegos y fama. Era tanta su destreza con el taco que, a los 19 años, su padrastro -el padre había muerto joven-, lo llevó a la capital federal para que hiciera carrera, recalando en la Meca del billar en Argentina: “Los 36 billares”. Tal como había sabido hacer aquí, en Buenos Aires tampoco tuvo rival. Cada partida que un jugador hacía contra Carrera, era una contienda perdida. Con su magistral juego, logró una fervorosa hinchada. Entre quienes la integraban, se encontraba Juan Duarte, hermano de Evita, quién lo contactó con el gobierno de Juan Domingo Perón, que auspició casi todos sus viajes a Europa. A lo largo de su carrera, obtuvo varios récords absolutos, como el del año 1942, cuando hizo una serie de 1000 carambolas en cincuenta minutos, en la sede del Racing Club, institución a la que representó por muchos años. Se adaptó a los tiempos y los cambios que se produjeron, como en el año 1952, que durante el Campeonato Argentino de Tres Bandas se implementó como novedad técnica que en las mesas de juego se colocó un sistema de calefacción por el método de rayos ultravioleta, que mantenía la pizarra y las bandas a una temperatura uniforme de 30 grados, lo que hacía que éstas resultaran más “blandas y elásticas”, con beneficio para el ángulo y la velocidad, sin perjudicar el mueble ni el caucho, ya que no era una calefacción directa ni con resistencias eléctricas, como antiguamente se había ensayado en Francia. En el mes de octubre de dicho año, en un Luna Park colmado de aficionados (12.000 personas, record en ese deporte), Pedro Leopoldo Carrera se coronó Campeón Mundial de Tres Bandas. Jugó mejor que nunca, y volvió a lucir con prestancia el blanco clavel en la solapa de su smoking. Para cerrar este capítulo dedicado a nuestra máxima figura, digamos que ganó el título en 31 oportunidades, entre ellas 5 Campeonatos Mundiales, 3 Campeonatos Sudamericanos y 23 Campeonatos Argentinos y había en su historial 81 récords en promedios particulares, generales y de serie mayor. Por lo que se sabe, Pedro Leopoldo Carrera era un hombre bondadoso, de bajo perfil, que ganó mucho dinero. Lo hizo con tanta rapidez como lo gastó, sin hacer reservas para cuando empezó a errar en la carambola de la vida y su salud, definitivamente, ya no era la misma. En él habían comenzado a surtir efecto las trasnochadas, los 40 cigarrillos diarios y el alcohol. Este cóctel peligroso dinamitó su pinta y el bolsillo. Comenzaba la lenta declinación de una persona que, en sus años mozos, era imposible imaginar sin su smoking, acompañado de un clavel en la solapa, con pinta de ganador que remataba con un cigarrillo en la comisura de los labios. Falleció en el año 1962 y sus restos descansan en el cementerio de Azúl, ciudad donde vivía su esposa por entonces. Difícilmente Tres Arroyos dé a luz a otro quíntuple campeón mundial, en esta o en cualquier otra disciplina deportiva. Por todo ello, Pedro Leopoldo Carrera debiera ser recordado y jamás olvidado.



¡Qué maestro, este tipo! Un orgullo para todos los tresarroyenses, estaría bueno recordar el aniversario de su muerte o nacimiento como fecha histórica para el deporte de la ciudad.
Por: Nicolás el 14 julio 2011
a las 12:11 PM